Fermín

 Sí, éste soy yo, Fermín. Primero de todo quiero dejar claro que lo de poner nombre a los perros es un empeño de los humanos. Para nosotros sería suficiente con que emitieran siempre el mismo sonido, pero claro, ellos no tienen esa capacidad desarrollada así que usan la que sí tienen, la inventiva. Y fruto de ella podemos ir por la calle escuchando a humanos llamar a gritos a sus perros de este modo:  Fermínnnnnn, Lupeeeeeeee, Gonzalooooooooooooo!!!. Para qué esa potencia de decibelios??? A caso desconocen que nuestra capacidad auditiva es muchísimo superior a la suya? Y para qué esos nombres??.

Yo les explicaré el porqué: HUMANIZAR. Ahí empieza el principal error que tantos problemas de convivencia nos va a traer en un futuro. Y lo cierto es que a muchos de ellos les resulta imposible no hacerlo.  Quieren que seamos un miembro de su família? Pues venga!! Seámoslo!. Sentémonos todos juntos en família en el sofá, comamos todos en la misma mesa, no pasemos frío, durmamos siempre al abrigo de la calefacción y una buena mantita o mejor aún! Durmámos todos juntos en la misma cama!!. Venga! Si somos una família no??. Pues no. Hay límites. Ellos tienen sus buenos argumentos para defender estos límites: Que si es por higiene, que si es por nuestro bién, etc. Pero a veces nos cae una de cal y una de arena lo cual nos desconcierta un poco, pero en fín…visicitudes de la convivéncia no?…

Es cierto que lo hacen con la mejor de las intenciones y para ofrecernos los mejores cuidados. Nos procuran comida, agua, abrigo, cariño, juego y ejercício y eso es algo que nosotros los perros agradecemos. Y lo hacemos con nuestra lealtad absoluta, con nuestra fidelidad intachable. Cómo no agradecer todo eso?

Dicho esto, pasaré a explicar un poco mi historia personal.

Soy un galgo español, tengo 2 años y medio aproximadamente. Nací y crecí en algún lugar de Córdoba, criado para la caza. No voy a entrar en explicaciones y detalles de las continúas vejaciones y maltrato que se nos da a los de mi raza, entre otras cosas porque éste no pretende ser un blog de protesta contra los galgueros, para ello ya hay espacios y diferentes asociaciones que se encargan de dejar bién patente y divulgar lo que se hace con nosotros los galgos.

Para mi suerte y desgracia me lesioné una de mis patas delanteras, se me quedó atrapada con un cepo en el bosque (sin comentarios…). Eso me apartó de la caza (para mi suerte) pero me dejó con una grave lesión de la que  nunca estaré completamente recuperado (para mi desgracia). Tuve de nuevo la suerte de ser acogido por una asociación protectora de los galgos y otras razas. Se preocuparon de curarme, rehabilitarme y sociabilizarme con lo que iba a ser mi nueva vida: la convivéncia con los humanos. Merece la pena que mencione a esta asociación y que su nombre se escriba en mayúsculas porque es a ellos a quiénes les debo un gran favor: Grácias GALGOS 112 por vuestra ayuda y por vuestra labor incondicional.www.galgos112.com

Estuve un tiempo acogido en una casa, allí aprendí a vivir en un entorno completamente diferente al conocido hasta el momento. Era uno más de esa manada y cuándo estuve preparado para convivir con el exterior llegaron mis actuales dueños Pedro y Neus para adoptarme definitivamente. Desde hace un año y medio vivo con ellos y con otra galga que ha llegado a nuestra manada hace poco y aún está adaptándose la pobre, aunque eso es  mejor que os lo cuente ella misma.

Tengo que decir, en un acto de sinceridad conmigo mismo, que aún conservo ciertos rasgos de mi personalidad dominante y tozuda y que ello ha causado y causa algún que otro problema en nuestra convivéncia.

Sí, señores lectores, soy dominante y terco como una mula.

Y aún les diré más, tal y cómo dice Francesc (dueño de Yuki, uno de mis colegas perrunos) soy un guerrero, un cazador. Sí sí, llevo ese instinto como una impronta genética, y claro, liebre que veo o en su defecto un gato, allà que voy raudo y veloz, tanto que mis patas practicamente ni tocan el suelo. Mi dueña, Neus, tiene una bonita expresión que resume muy bién ese correr. Dice que los galgos no corremos, si no que volamos bajito a ras de suelo.

Pero ellos me recuerdan que su manada no funciona así, que ellos son los líderes y no yo, y aunque me cuesta, siempre termino cediendo. Tengo que decir, y ésto que quede entre ustedes y yo, que intento ingeniármelas de mil maneras antes de terminar cediendo y que a veces cuela y otras no. Es lo que hay! Igual que en los humanos, a ciertas edades, cuesta mucho ya cambiar aspectos de nuestra personalidad.

Me considero un galgo listo, que puñetas! Soy un galgo muy listo!. He sabido aprender que les gusta de mí a mis dueños para usarlo a mi favor cuando me interesa, esto es un secreto a voces, porque ellos también me han calado….pero hacen ver que no lo ven. Solo tengo que acercarme a ellos con actitud bien sumisa (cola baja, orejas bajas, lo que viene siendo todo bajo…) y poner ojitos de pena para poder conseguir ese rascar en la oreja que me atonta de lo que me llega a gustar, o que me dejen sentarme en ese sitio elevado y mullido en el que se sientan ellos o incluso conseguir que me den un pequeño trozo de lo que comen ellos y que ha despertado en mí papilas gustativas que ni sabía que tenía. Ay! Pero que rico está el salmón ahumado o la pizza o el jamón york…..

También he aprendido, con más esfuerzo, eso sí, a leer sus señales. Esa es la clave para tener la fiesta en paz, saber leer sus señales. Esto es algo que entre nosotros los perros nos viene de série ya, pero que con los humanos hay que hacer un curso intensivo y acelerado. Y digo lo del curso porque en mi caso fuimos todos (dueños y perros)  a un cursillo de estos. Ellos le llaman de obediència y a mí eso me produce una risa la mar de buena.

Pero lo de cómo funciona un curso de éstos y cómo aprender a captar las señales de los humanos os lo explicaré en otra entrada del blog porque tiene su miga la cosa y ahora me extendería demasiado.

Aquí finalizo ya mi presentación, creo que mejor será que vayáis leyendo mis entradas para poder conocerme mejor.

Hasta pronto!

Fermín.

 

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2 pensamientos en “Fermín

  1. “También he aprendido, con más esfuerzo, eso sí, a leer sus señales. Esa es la clave para tener la fiesta en paz”

    Juas juas juas molt bo Neus ja l’hem llegit tot, i SI es en Fermín. Brus li

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